“No siempre quien tiene la autoridad es quien tiene el poder”

Durante agosto se desarrolló en la Asociación de Industriales Metalúrgicos el curso “Cómo aprender a dar órdenes efectivas” a cargo de la Lic. Andrea Massei. En diálogo con Ideario Metalúrgico, la profesional aseguró: “Hay que repensar todos los estilos de mando o formas de trabajo que tienen quienes coordinan equipos de trabajo. Hoy las organizaciones cada vez están abriendo más su modelo de comunicación hacia la transparencia, el trabajo en equipo, la colaboración, la cooperación, el compartir conocimiento e información, en hacer sinergia, porque es lo que hace la diferencia y lo que lleva a que todos estén involucrados en una visión, una misión. Saber liderar o coordinar gente tiene que ver también con llevar la organización adelante”.

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Para dar una orden efectiva, quien lidera un equipo debe ser claro y conciso. Pero además hay otras “reglas” a cumplir: hay que tener un gran respeto por el otro, tener una apertura, generar un contexto, hay que ser preciso en qué se quiere, cómo se lo quiere y para cuándo. Incluso también explicar el para qué o el por qué. “A veces cuando estamos ante una urgencia y muchas veces nuestros colaboradores no saben por qué responder a una orden o un pedido con tanta prisa, ayuda si los hacemos parte de un proceso de trabajo común, explicándole la situación”, recomendó Massei.

Algo importante: a la hora de dar una orden, se puede ser fuerte o enérgico pero eso no significa ser agresivo ni autoritario. “Una cosa es la capacidad de liderar que no tiene que ver con dominar a las personas sino con influir y convencerlas de que tienen un objetivo común y que van juntos hacia esa meta. Si bien hay un líder que es el responsable último de un equipo o una empresa, ese líder es tal porque tiene a sus subordinados o sus colaboradores sino no tendría razón de ser su cargo y es eso lo que le da la responsabilidad de tener consideración con cada una de las personas que trabaja, tenerlas en cuenta, conocerlas, saber cómo piensan, qué les pasa y buscar su bienestar personal y grupal”, apuntó la profesional.

Comunicación verbal y no verbal

“Si el líder tiene que gestionar relaciones, tiene que ocuparse de que su comunicación no verbal acompañe a lo que dice verbalmente, desde lo asertivo, desde lo empático, crear un buen clima de trabajo, ser una persona cercana que está junto a su equipo y no sobre su equipo, que trabaja codo a codo con él y está dispuesto a escucharlos, cambiar lo que haya que cambiar o por lo menos discutirlo. El buen humor, la risa generan otros espacios y actitudes que hacen que los equipos de trabajo sean más eficientes en términos de productividad”, aseveró Massei.

Ahora bien, ¿cómo se logra la implementación de eso en la empresa?, según la profesional generando espacios de capacitación como los que propicia AIM es un paso, ya que es necesario que los líderes se estén formando constantemente, que manejen los códigos que se están manejando en el mundo organizacional y empresarial, “no va mas eso de ser autoritario y que se le obedezca por el solo puesto que tiene. No siempre quien tiene la autoridad es quien tiene el poder, y los líderes deben ser capaces de transformarse, flexibilizarse y apostar a crear un entorno de trabajo más agradable para todos.

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