Aunque trabaja a un 60%, Yacopini srl cree que es posible crecer

Al frente de la empresa creada por su abuelo desde el año 2000, Raúl Yacopini ya sabe lo que es bailar con la más fea en lo que respecta al aspecto económico del país, y por eso no se amilana frente a ala actual coyuntura: “Estamos trabajando a un 60% de la capacidad, pero creemos que si todos nos juntamos, esto puede mejorar”, se esperanzó.

 

La fundición Yacopini Hnos aprendió con los años a adaptarse al mercado. Así, concentrados en rubos como construcción, metalmecánica, maquinaria agrícola, y las autopartes supieron hacerse de clientes en toda la ciudad que hoy les permiten mantenerse en el día a día. Si bien no proyectan a largo plazo, los trabajos que sostienen les permiten hacerse fuertes “en un momento bastante complicado de la producción”, tal como definen al actual.

 

“En estos momentos tenemos que tratar de abrirnos mentalmente para generar ideas de producir otros productos, tratar de ver qué es lo que se puede vender en el mercado. Por ejemplo nosotros nos pusimos a fabricar ollas de fundición, cosas que antes no hacíamos porque era un rubro que no nos interesaba. Piezas livianas no hacíamos, pero hoy como cambiaron tanto los parámetros, nos pusimos a hacer eso”, comentó en diálogo con Ideario Metalúrgico.

 

“Tenemos que abrirnos mentalmente pero también nos tenemos que juntar con otros colegas, tirar ideas, empezar a ver la falencias de todos, qué necesitamos y juntarnos en el gremio como para poder ayudarnos y tirar todos juntos”, completó el industrial.

 

Al frente de la fundición que ya tiene 60 años en el mercado, Yacopini no hace un balance positivo de la actualidad el sector, teniendo en cuenta que hay muchas fundiciones que cerraron y muchas otras en venta: “Cuando los grandes empiezan a caer, a los chiquitos se nos hace difícil mantenernos. La cadena de pagos se ha complicado mucho, hay trabajos que facturamos en febrero y los estamos cobrando con valores a diciembre, y en el medio tenemos que afrontar salarios, impuestos, y pagar la materia prima”, contó.

 

Sin embargo, es optimista: “Si hemos aguantado todos estos vaivenes, me parece que dentro de 10 años vamos a estar, creo, en mejores condiciones que esta. Tengo las ganas de adquirir un horno eléctrico por ejemplo. Nos veo con ganas de salir adelante, y si todos tiramos juntos, pienso que vamos a seguir funcionando”.

 

Con los valores del respeto y la contención como pilares, Yacopini cree que es eso lo que los distingue en un mercado competitivo, “hemos tratado siempre muy bien al cliente y por eso creo que estamos conceptuado muy bien dentro del medio”, amplió.

 

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