Proyecta mudanza, invierte en maquinaria y apunta a nuevo mercado

Jorge Manes SA empezó en el 78 como un pequeño taller de herrería en la zona sur. Desde ese momento mucha agua corrió debajo del puente pero siempre se mantuvo en conceptos firmes: innovar en productos, incorporar tecnología de punta para estar a la vanguardia, y cumplir a rajatabla con los tiempos prometidos a sus clientes.

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“Llevamos 36 años en el mercado y siempre la manejamos nosotros, haciéndonos un nombre en todo el país, mejorando el servicio y haciendo mucho hincapié en la capacidad, en la atención y en la entrega a término, que es uno de los problemas que tiene principalmente el rubro”, contó Martín Manes, hijo de Jorge y hoy al frente de la empresa.

 

“Siempre estuvimos a la vanguardia con la tecnología, todas las máquinas son de control numérico y están preparadas para la alta producción. Tenemos prácticamente duplicadas todas las máquinas justamente por el riesgo que implica que alguna tenga algún defecto o algún problema y se trunque la producción. Eso lleva una inversión extra pero da tranquilidad a nosotros y a nuestros clientes”, sumó.

 

Si bien hace algunos años duplicaron las instalaciones, siempre manejaron la posibilidad de mudarse y según cuenta Martín, la idea es ahora mover la planta a un predio de cuatro hectáreas ubicado sobre la autopista Rosario- Buenos Aires. La idea es hacer primero una nave de 1.500 metros cuadrados con un layout diseñado “para poder trabajar más tranquilos porque hoy por hoy hay mucho movimiento interno de traslado de materiales por las combinaciones de máquinas distintas”.

 

Ser más productivos y eficientes es la premisa. Pero hay más: la intención de incorporar otro nicho de mercado como lo es el armado de estructuras con la intención de no depender por completo de un solo rubro. “Tenemos ya visto maquinarias para hacer armados de vigas. No tenemos pensado incorporar el servicio de ingeniería ni de montaje pero si el armado de la estructuras, o sea sumar valor agregado a nuestro”, indicó el empresario.

 

El futuro cercano

 

Producto de la alta inflación en dólares por la vino atravesando el país en los últimos años, la compañía quedó afuera de un negocio de exportación en Uruguay: el envío de esqueletos de estructura para casas prefabricadas. Sin embargo, el programa por el cual se diseñaron dichas construcciones en el país vecino aun no finalizó y por eso mantienen expectativas: “Sigue estando latente esa oportunidad porque no están las 3000 casas hechas y por cercanía le conviene comprar acá. Estamos viendo poder retomar el tema”, confesó.

 

Así, a un corto y mediano plazo Manes expresó sus expectativas: “Creo que este año va a ser duro. Los clientes no tienen proyecciones de fabricación, no existen más los stocks. Igual si lo comparamos con el 2001, ahora si vemos una luz al final del túnel”, dijo.

 

Y ese final del túnel trae inversiones para Manes: “Estamos incorporando un nuevo corte de plasma de alta definición de 12 metros largo por 3, de 400 amper. Seguimos apostando, no nos quedamos nunca”, finalizó.

 

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